Por Odalys Sanabria. Vocera Internacional del Movimiento Dignidad.

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Las agrupaciones del centro y occidente del Movimiento Dignidad denuncian la represión y detención arbitrarias ejercidas contra nuestras hermanas orientales en Palmarito de Cauto cuando, el día 20 de octubre del 2017, salieron a las calles para reclamar su derecho ciudadano a ejercer la libertad de libre movimiento y comunicación. Sus hermanos de UNPACU han venido acompañándolas en ese justo reclamo.

Desde que el Movimiento Dignidad fuera fundado –y fuese víctima de la primera represión– en los predios del Santuario de la Caridad del Cobre en diciembre pasado, nuestras hermanas de Palmarito de Cauto, iniciadoras de aquella primera acción, han sufrido múltiples represiones por las fuerzas de seguridad que nunca han sido siquiera avaladas por un tribunal de la dictadura. Se le imponen arbitrarias restricciones de movimiento equivalentes a un arresto domiciliario, se les prohíbe viajar a otras localidades en la zona oriental o el del país y se les niega la posibilidad de tener líneas telefónicas para mantenerlas incomunicadas.

Tanto teme la dictadura al Movimiento Dignidad que creyendo que estaba localizado solamente en Palmarito de Cauto impuso desde entonces un estricto control a cualquier persona para acceder o salir del pueblo. Creían que podrían contener con un cordón sanitario al Movimiento Dignidad, como si se tratase de una contagiosa epidemia ideológica. Desconocían que mientras se dedicaban a esas deplorables tareas, el Movimiento crecía de forma paralela en la zona central y occidental del país.

La dictadura teme –con razón– el potencial popular del Movimiento Dignidad. Cientos de miles de cubanos han sido encarcelados por meses y años bajo la insólita concepción de la llamada “peligrosidad pre-delictiva”, infame figura legal que remplazó las llamadas “leyes contra la vagancia” de las primeras décadas de la dictadura castrista. Cuba –el sexto país del planeta en población penal y el segundo en el hemisferio en hacinamiento de las cárceles– es el único de las Américas en que el estado puede encarcelar a una persona hasta cuatro años sin que haya cometido un delito.

La “peligrosidad pre-delictiva” es la aberración jurídica del régimen cubano que permite reprimir y encarcelar por igual a emprendedores y opositores, así como a cualquier ciudadano con opiniones “incómodas”.

Al tiempo que exigimos que se respeten los derechos de nuestras hermanas orientales, el Movimiento Dignidad reitera ante Cuba y el mundo que no cejaremos hasta que a) se abran las prisiones a inspecciones independientes de organizaciones internacionales, b) sea abolida la llamada “peligrosidad pre-delictiva” y c) se otorgue una amnistía inmediata e incondicional a todas las personas hoy encarceladas bajo esa monstruosidad jurídica.

Octubre 21, 2017
Movimiento Dignidad (Región central y occidental de Cuba)
Distribuido en el exterior por Odalys Sanabria
oslibertad@gmail.com
Vocera Internacional del Movimiento Dignidad