"Aquí la crisis principal es de derechos humanos y libertades fundamentales - 'sin derechos humanos no hay dignidad para el hombre'- dijo Juan Pablo II..."

 

José Daniel Ferrer, Unión Patriótica de Cuba. Santiago de Cuba, 26 de Marzo de 2012.

Acaba de terminar la misa de su Santidad Benedicto XVI en Santiago de Cuba ¿Su homilía?, Tal y como había imaginado desde que anunció su visita a Cuba, estuvo muy pálida, muy por las nubes. Casi nada dijo en cuanto a las condiciones que hacen de nuestra patria un infierno para la mayoría de los cubanos. Mejor estuvo el discurso pronunciado en el aeropuerto. A propósito de discursos en el aeropuerto, no supe si llorar o reír al escuchar al tirano mencionar la frase martiana “con todos y para el bien de todos”.

Soy de los que pienso que no debemos esperar que otros vengan a decir o hacer lo que nos corresponde decir y hacer a todos los cubanos, pero no se ve bien que el Vicario de Cristo vaya, por ejemplo, a una nación donde haya una terrible epidemia y no se refiera a ella, no se solidarice explícitamente con las víctimas, ni aconseje con total claridad, remedio efectivo. Debió haber dicho en Santiago, lo que dijo sobre el marxismo en su viaje de Roma a México.

Aquí la crisis principal es de derechos humanos y libertades fundamentales – “sin derechos humanos no hay dignidad para el hombre”- dijo Juan Pablo II. No escuché mencionar la frase “Derechos Humanos”; su predecesor si lo hizo y de forma muy precisa 14 años atrás en esa misma plaza.

Monseñor Dionisio García me sorprendió, aunque no con el filo de las de Pedro Meurice, muy acertadas sus palabras de bienvenida al Santo Padre. Solo omitió decir que en aquella plaza faltaban cristianos de solida fe, que por cumplir con el deber de todo hombre honrado, de luchar por la libertad y la justicia, fueron confinados en tenebrosos calabozos, para que no pudieran asistir a la misa.

Si hubiese podido llegar a la plaza, le hubiese aplaudido con sinceridad y muchísimo entusiasmo, a pesar de la omisión. Me disculpo públicamente con el por haber pensado que sus palabras serian mas pálidas y estratosféricas que la del obispo de Roma.

Ojalá me equivoque también con el discurso del cardenal Ortega, ojal el papa diga, en La Habana, lo que omitió en Santiago, no por mí, ni si quiera por Cuba, sino porque es el deber del representante en la tierra de aquél a quien quisieron despeñar en Nazaret cuando comenzó su ministerio y que murió en la cruz por la salvación de la humanidad.

“La verdad os hará libres”, nos dijo el Salvador. La verdad debe ser siempre dicha, repito yo, ojalá suceda en La Habana.

 

José Daniel Ferrer, Coordinador de la Unión Patriótica de Cuba

José Daniel Ferrer, Coordinador de la Unión Patriótica de Cuba