Por José Daniel Ferrer. Unión Patriótica de Cuba. 20 de Marzo de 2012.

El exprisionero político José Daniel Ferrer García, Coordinador de la Unión Patriótica de Cuba

El exprisionero político José Daniel Ferrer García, Coordinador de la Unión Patriótica de Cuba

La Cuba que el Papa visitará es la de los privilegios de unos pocos  y la falta de libertad y la miseria de muchos, la de la crisis general, el miedo y las mentiras. La de ese totalitarismo sobre el que en su encíclica “Spe Salvi” Benedicto XVI dijo: “…en lugar de alumbrar un mundo sano, ha dejado tras de sí una destrucción desoladora.”

El Papa vendrá a una Cuba que ya no tiene – ojalá me equivoque – un Obispo capaz de presentarle, sin temor a los que solo pueden matar el cuerpo, la triste realidad que vive nuestro pueblo. Su Santidad encontrará una iglesia que hipoteca su futuro en una tierra necesitada de profetas como Amós.

El Obispo de Roma llegará a un país donde los gobernantes  pisotean los derechos fundamentales de las personas y ordenan golpear, detener, acosar y humillar a pacíficas y abnegadas mujeres por ir a misa a orar por la libertad de los presos políticos y el respeto a los derechos humanos. Joseph Ratzinger encontrará una Cuba regida por un Nerón que finge ser Teodosio el Grande.

El Pontífice vendrá a una nación donde al máximo representante de su iglesia parece que le ha dado por aspirar a convertirse en un Richelieu del siglo XXI, y donde la mayoría de los pastores aparentan ignorar que el César continúa apropiándose de cosas que pertenecen a Dios y al pueblo. No imagino a Jesús elogiando a Herodes y condenando a Juan el Bautista.

El Vicario de Cristo “viene a confirmarnos en la fe”, ”la fe se demuestra con las obras”. En tantos malos ejemplos dependerá de su postura. No se cree en “sacerdotes” y “levitas”, se cree en los “Buenos samaritanos”. No se confía en pastores que ante el lobo abandonan a sus ovejas o fingen no ver  sus crímenes.

El sucesor de Pedro estará en una tierra donde, como en la Antigua Roma, hay mujeres y hombres perseguidos y calumniados, dispuestos a morir en la cruz en defensa de sus ideales. Mujeres y hombres de diversas opiniones, mujeres y hombres hospitalarios que le recibirán con los brazos abiertos.

Su Santidad estará en la patria de muchas Marías, Pedros y Juanes, de muchos Lázaros y Marías Magdalenas… y también de muchos Judas que por temor  y/o interés venderían al mismo Cristo al G2 (la Policía  Política Cubana).

Esto y más tenemos en la nación en que pronto el Papa estará de visita, espero no lo olvide.