Cuba: Necesidad de reformas reales

Yusmila Reyna Ferrera, periodista independiente

La afirmación de que en Cuba se necesitan reformas reales y efectivas para salir de la enorme pobreza en el orden económico es una verdad dicha casi a gritos por la sociedad civil cubana tanto dentro como fuera de la Isla, y aun así muchas personas y grupos nacionales e internacionales asumen la reforma desde la versión e imagen ofrecida por el gobierno de Raúl Castro.

Sin embargo, los hechos deberán definitivamente decir más que las palabras. Existen innumerables noticias y reportajes en relación a las protestas de particulares en las diferentes regiones del país inconformes con las condiciones o/y requisitos impuestos por el gobierno para trabajar ¨independiente¨. Acerca de las difíciles condiciones de la agricultura y de la zafra azucarera, el estado de deterioro de las carreteras e infraestructura en sentido general, del alto costo de la telefonía, atraso y carencia de los medios de transporte, insuficiente y deteriorado fondo habitacional en relación al crecimiento demográfico, aunque en descenso, es un problema acumulado por décadas, etc. todo aparejado al descontento ascendente de la población respecto a sus ingresos, alimentación y oportunidades.

cola de cuentapropistas en Santiago
La imagen anterior muestra cómo en la Oficina Nacional de Administración Tributaria de Santiago de Cuba la cola de personas para hacerse de una licencia para trabajar por cuenta propia contaba con solo 8 personas mientras que para entregar las mismas eran más de 50. Qué mejor evidencia para afirmar el fracaso de las reformas económicas del gobierno cubano: su nula apertura a la iniciativa privada y posibilidades de crecimiento económico, dado los pequeños espacios permitidos a los particulares y su prohibición estricta de la acumulación de capital.

Este es tan solo un ejemplo del sin número de personas que apostaron por trabajar honestamente e independiente y que en muy breve tiempo han decidido entregar su autorización del ejercicio privado.

Las imágenes mostradas, cortesía del expreso político Francisco Herodes Díaz Echemendía, y quien en conversación nos dio algunas de las impresiones de los que se encontraban allí, planteando de manera unánime que se estaban ahogando con los impuestos por su alto costo, otros que no le daba la cuenta, lo que en otras palabras se traduce en más inversión, que ganancias, quejas sobre el alto costo para los que se ocupan del alquiler de habitaciones a turistas.

Por otro lado, manifestaron que muchas ventas son escasas, pues la gente compra muy poco, porque no tiene dinero y que en el caso de los vendedores de comida y pan se le acaban muchas veces echando a perder. Otra problemática planteada es la relacionada con la obligatoriedad de esperar tres meses para poder cancelar las licencias, trabaje o no una vez obtenida.

cola de cuentapropistas en Santiago

En tanto la búsqueda de la inversión  extranjera del gobierno no sea un hecho más palpable, en tanto no se liberalicen todos los oficios y profesiones para emprender negocios privados, mientras el Estado sea el principal proveedor y comprador, además de controlador de todo. Mientras las llamadas reformas no se expresen en el bolsillo de la gente, entre otras necesidades como la libertad de oportunidades, ampliación de infraestructura y comunicaciones, libertades  económicas sin parches, unido a las urgentes libertades políticas, sociales y culturales del pueblo cubano, no aparecerá el crecimiento económico, requisito sine qua non para que trascienda en la vida privada y social.

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