Cuentapropistas de ropas importadas a la deriva

cuentapropistas de ropa

Yusmila Reyna Ferrera, periodista independiente

La Oficina Nacional de Administración Tributaria (ONAT), inspectores y demás autoridades han dado plazo hasta diciembre de este 2013 u otros términos excepcionales según la cantidad de mercancías, para que los cuentapropistas vendedores de ropas traídas del exterior recuperen su inversión y liquiden intereses para luego cerrar sus negocios. Posibilidad ofrecida por las múltiples quejas de estos trabajadores ante los poderes populares, oficinas partidistas y tributarias.
Las autoridades gubernamentales alegan que la medida es porque esta actividad es ilegal, ya que las licencias fueron otorgadas para vender ropa artesanal y no industrial, sin embargo hace tres años las oficinas recaudadoras del propio gobierno vienen cobrando altos impuestos a estos trabajadores, sabiendo conscientemente que es lo que vendían.

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La prohibición de venta de estas ropas importadas ha traído un gran y desfavorable estado de opinión tanto de los vendedores como de la población, preocupados los primeros en cómo van a sustentarse de ahora en adelante y los segundos con la interrogante de con qué ropa se van a vestir.
Muchos pobladores opinan que la ropa, zapatos y otros artículos vendidos por las entidades estatales carecen de calidad y exhiben elevados precios, considerando que la medida va dirigida a obligar a los consumidores a comprar en sus tiendas en moneda nacional(MN) y en pesos convertibles(CUC) en quiebras o ineficientes.
Aunque el costo de las ropas de los particulares es igualmente elevado, casi siempre permite negociarlo o comprar a plazos, además de tener superior calidad y belleza, que las ofrecidas por el estado.
La crisis de la industria textil en Cuba es evidente, empleándose hace mucho tiempo las fábricas esencialmente para la elaboración de uniformes militares, escolares, pullovers color entero de poca calidad y ropas de camas. Por lo que con la eliminación de las llamadas ¨perchas¨ se prevé una crisis mayor del vestir en el cubano.
Hace ya varios meses en todo el país se vienen sucediendo protestas de los cuentapropistas de varias modalidades de licencias por aplicación de multas y/o decomisos de productos bajo cargo de acaparamiento, impuestos elevados y arbitrarios etc. También se han prohibido la venta de aluminio y herrajes.
El estado de inseguridad de los trabajadores por cuenta propia es palpable, en espera cada uno, de con qué nueva medida  aparecerá el gobierno, no bastándole los altos impuestos, la no permisibilidad de acumulación de capital, libre inversión y demás libertades propias de la esfera privada y que en la Isla no funcionan.
Ante tal panorama del cuentapropismo se deja claro la falsedad de las reformas y apertura a la iniciativa privada del gobierno de Raúl Castro.

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