¿OMBLIGO DE LA OPOSICIÓN CUBANA?

UNPACU (Unión Patriótica de Cuba)

Tras la reciente reunión de opositores cubanos en la capital española, el Movimiento Cristiano Liberación (MCL) emitió una declaración: “Disidentes cubanos reunidos en Madrid rechazan mayoritariamente investigar muertes de Oswaldo Payá y Harold Cepero”. Según ese documento, quienes se opusieron a la propuesta señalaron que “era un asunto particular que no procedía su inclusión en el acta” (sic), “que entonces debía pedirse investigar otros casos, etc.”.

No participé en el encuentro, pero me parece justo que, ante esta arremetida, se levante alguna voz para aclarar determinados aspectos. En este momento no deseo entrar a analizar los pormenores del lamentable accidente. Tampoco menoscabar a nadie; sólo exhortar a los miembros del MCL a ubicarse en tiempo y espacio, y a evitar excesos verbales que ya se van convirtiendo en una especie de manía suya.

Ejemplo de ello es la reacción que se produjo hace meses contra un periodista que apoyó al Movimiento Cristiano Liberación en su versión, pero pidió a sus miembros que publicaran el texto del mensaje inicial en el que se hablaba del supuesto vehículo acosador. Le enrostraron: “¡Emplazan a las víctimas y no a los victimarios!” Después recapacitaron y presentaron una especie de disculpas, pero quedó constancia del exabrupto, sello característico de la referida organización.

De conformidad con esa primera versión, otro vehículo habría golpeado al de Payá y compañía, con tanta precisión y mala suerte que el carro de los viajeros habría ido a chocar contra el único árbol que existe en varios kilómetros, y justamente por la ventanilla del ingeniero. Después he escuchado otra explicación: los dos cubanos habrían quedado heridos en el accidente, y su asesinato habría tenido lugar camino del hospital o en este último. Sería bueno precisar cuál de ambas versiones es la que se desea esgrimir.

Por encima de indefiniciones y dudas, reitero lo que planteé en abril de 2013 en mi artículo “Muchas muertes sin aclarar”. Cito: “Si el único testigo presencial de los hechos se desdijo de sus manifestaciones iniciales y ofrece ahora una versión que parece involucrar a agentes del régimen de La Habana, y si las autoridades que dependen de este último no ofrecen garantía alguna de imparcialidad, entonces parece justo y razonable que se intente una investigación internacional de lo sucedido”.

Espero que, por repetir ese planteamiento, los señores del Movimiento Cristiano Liberación no me hagan ahora objeto de un acto de repudio similar al que sufrió Elizardo Sánchez cuando, al expresar en esencia eso mismo, le espetaron: “El señor Sánchez no tiene la confianza del MCL ni de la familia de Oswaldo Payá para hacer mención alguna de su nombre”. ¡Esto sobre un hecho notorio referente a un hombre público!

Pero volvamos a la conferencia matritense. Los reunidos aprobaron un documento de gran concisión. Son 131 palabras. Sólo se incluyeron, y eso en forma sucinta, las cuestiones más generales de la lucha pro democracia en Cuba. Que me disculpen los irascibles dirigentes del Movimiento Cristiano Liberación, pero por supuesto que, en un documento tan breve, no procedía la inclusión de un tema particular, como la muerte de Payá y Cepero.

También es válido plantear que, en todo caso, los óbitos a investigar tendrían que ser varios. Como aduje en mi ya mencionado artículo: ¿Por qué recordar sólo a los miembros del MCL? ¿Por qué no también a las víctimas del remolcador 13 de Marzo? ¿O a Orlando Zapata, Laura Pollán, Juan Wilfredo Soto, Wilman Villar, Bienvenido Perdigón?…

La declaración del MCL termina con otro exabrupto: “La tiranía cuenta, desde ayer, también con este aval para la impunidad”. Con este motivo, yo exhortaría una vez más a los jefes de esa organización a mostrar un poco de objetividad y un mínimo de respeto por los demás opositores, en particular por damas como Berta Soler y Yoani Sánchez, por sólo mencionar las dos residentes en Cuba.

Y les preguntaría además: ¿No se han percatado de que el documento consensuado, en sus pocas líneas, tampoco demanda elecciones libres? ¿Es razonable sacar de ahí la conclusión de que los firmantes respaldan el actual sistema político totalitario! ¡Por supuesto que la omisión de un tema concreto en un escrito tan breve no puede implicar que sus autores acepten el enfoque castrista sobre ese asunto! En ese contexto, el citado exabrupto final es arbitrario e infundado.

Espero que los hipersensibles miembros del MCL no se ofendan si afirmo que este tema de las elecciones es más importante que el choque en Bayamo. Comprendo que los familiares y seguidores de Payá enarbolen el caso de su pariente y correligionario, pero no tiene sentido que pretendan convertir ese tema específico en el ombligo de la actividad opositora cubana.

La Habana, 3 de marzo de 2014

René Gómez Manzano

Abogado y periodista independiente

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