Exclusiva: OPS se confabuló con gobierno cubano para controlar a médicos enviados a Brasil

Por José Alberto Gutiérrez.

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) camufló mediante contratos a presuntos “consultores internacionales”, una red  de control de los médicos cubanos comandada directamente por el régimen de La Habana.

Entre 2013 y 2018, la OPS contrató a 120 supuestos asesores de programas de salud, de acuerdo con los Planes de Trabajo que la organización publica desde 2014 y de un informe del Tribunal de Cuentas de la Unión (TCU). que analizó los primeros desembolsos del gobierno federal para la entidad en el marco del programa sanitario Más Médicos.

Los presuntos consultores internacionales de la OPS no eran más que los integrantes de la Coordinación de la Brigada Médica Cubana o Coordinación de la Misión en Brasil, como también se le conocía.

La OPS, con sede en Washington DC, es el organismo especializado de salud del sistema interamericano, encabezado por la Organización de  Estados Americanos (OEA) y también está afiliada a la Organización Mundial de la Salud (OMS). Forma parte igualmente del sistema de Naciones Unidas y está dedicada a coordinar políticas que promuevan la salud y el bienestar en los países del hemisferio.

Todos los consultores internacionales contratados por la OPS eran funcionarios cubanos con cargos en las instituciones de salud del país, conocidos en el argot de la burocracia partidaria como “cuadros”.Así como también es cubano el Representante en Brasil de la OPS, Joaquín Molina, quien antes de formar parte de la organización internacional, en 1991, ocupó altos cargos en el Ministerio de Salud de Cuba.

Red de vigilancia

Esta red cubana de control de los cooperantes en Brasil estuvo formada por 36 coordinadores en cada bienio, jerárquicamente organizados como “coordinadores de estado” y “coordinadores nacionales” .

Los jefes de cada estado atendían directamente a los médicos en sus municipios de trabajo, actuando desde las capitales de las 27 unidades federativas brasileñas. Estos coordinadores de estado respondían directamente a los coordinadores nacionales, radicados en la capital Brasilia.

De acuerdo con un documento obtenido durante la investigación periodística, la Coordinación Nacional de la Brigada está formada actualmente por los doctores Pavel Nodarse Fleites, Odalys Herrera Castellón, Giselle Monzón Benítez, Fernando Trujillo Sánchez, Ernesto Jiménez Machuca, José Fernando Placeres Hernandez y Fredy Fagundo Montesino, todos ellos presentes en la nómina de consultores internacionales de la OPS para el bienio 2018-2019.

Correos electrónicos, mensajes y testimonios recogidos para este reportaje ejemplifican claramente la actuación de esta red en los estados brasileños de Santa Catarina, Rio Grande Sul, Río de Janeiro, Bahía, Mato Groso, Goiás y Pará.

Control político

Quizá el hecho más revelador de que los asesores travestidos de la OPS no pasaban de emisarios del régimen, fue el mecanismo montado a lo largo y ancho de Brasil para la recaudación mensual de los cerca de $7 dólares de cotización que debían aportar los militantes del Partido Comunista (PCC) y de la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC).

El dinero era recaudado en cada municipio por un médico escogido para la función y depositado a la cuenta del supervisor en el estado, quien repasaba los valores para la Coordinación Nacional en Brasilia.

A pesar de operar bajo el sigilo característico de los núcleos del Partido, el esquema era de conocimiento general de todos los colaboradores cubanos.

Para tratar el tema de la cotización, los coordinadores usaban claves. El dinero era “Pelota”, “Manzana” o “Piñata”, y los militantes eran llamados “peloteros”, de acuerdo con correos consultados.

Autoritarismo hasta el final 

Áudio de amenazas à Dra. Dayaimy González – Revista Istoé:

“Yo, si tú el día del vuelo no te montas en el vuelo, yo te reporto como un abandono del puesto y cuando yo haga la ficha, tu dentro de 8 años no puedes ir al país, eso está claro. Todo el que se quede aquí, que no monte en el vuelo se les llena la ficha y automáticamente va para inmigración y automáticamente ocho años sin entrar al país. Eso no tiene vuelta”, amenazó el Coordinador Estatal de la Brigada en el estado de Mato Grosso, el doctor Leoncio Fuentes Correa.

La amenaza del coordinador Fuentes fue hecha a la doctora Dayaimy González Valón, en una llamada realizada 20 minutos después de una transmisión en vivo por YouTube, donde la médica, en un acto de extremo coraje, rompió las amarras, declarando que no volvería a Cuba y se quedaría en Brasil.

El video de la doctora González ya pasa de las 100 mil visualizaciones en las redes donde fue compartido.

“Es una decisión muy difícil, pero no me arrepiento, y aunque no pueda volver a Cuba en 8 años, será el precio a pagar por la libertad, y por la libertad de mis hijas, aunque pasen años sin poder abrazarlas”, expresó la médica cubana entre lágrimas.

Testimonio de una valiente doctora cubana Dayaimy González en brasil:

Poco caso
A pesar de las alarmas disparadas por el TCU pocos meses después del lanzamiento del Más Médicos por la presidenta Dilma Rousseff, en agosto de 2013, el número de “asesores” saltó de 20 a 27 al siguiente año y se mantuvo en 36 del 2016 hasta la fecha.

Además de apuntar “oscuridad en la relación” OPS-Cuba, el informe de 2013 del TCU cuestiona la contratación de 20 asesores internacionales para los primeros siete meses del Más Médicos por el salario de 25,000 reales mensuales, equivalentes a $6,700 dólares.

La alta corte pedía también aclaraciones sobre el papel que tendrían estos profesionales en el proyecto, pues el programa sanitario ya estipulaba la asignación de tutoría a los cubanos por parte de profesionales de salud brasileños.

Tajada cubana

Diferente de lo que sucede con los médicos brasileños y de otras nacionalidades, los cubanos recibían apenas $794 dólares de los $3.150 de la bolsa pagada por el Más Médicos.

La retención salarial pactada entre los gobiernos de Dilma Rousseff y el régimen de Cuba fue posible gracias al mecanismo ideado para la contratación de los cubanos usando como intermediaria a la OPS/OMS.

Según el contrato, el gobierno brasileño entrega a la OPS el valor total de los salarios y de las ayudas de costo, que eran repasadas integralmente a Cuba. Más tarde el gobierno cubano se encargaba de hacer la remuneración de los médicos mediante depósitos salidos directamente de la cuenta de la Embajada de Cuba en Brasilia.

Además de retener el 75% del salario, Cuba se quedaba con la mayor parte de la ayuda para instalación ofrecida por el Programa a todos los médicos participantes. El monto de este beneficio variaba de $3,150 a $9,400 dólares, dependiendo del costo de vida del municipio, de los cuales el gobierno cubano entregaba un valor fijo de $1,060 dólares a cada cooperante.

Según médicos entrevistados, el salario de los coordinadores era de $3,150 dólares, lo que significa que Cuba también aplicaba la confiscación salarial a sus presuntos hombres de confianza, tomando en cuenta que la OPS cobraba a Brasil la suma de $6,700 dólares mensuales por estos agentes.

Directo de los cofres públicos

El sueldo de los “consultores” de la OPS estaba incluido en los costos generales del programa y era transferido por el Ministerio de Salud de Brasil a dicha organización junto con el pago de los colaboradores cubanos, de los pasajes aéreos, diarias de hoteles, seguros, la ayuda financiera para la acomodación de los médicos en los respectivos municipios de trabajo.

Por tanto, sostener ese esquema de vigilancia cubana habría costado a las arcas públicas de Brasil $14 millones de dólares, solo por concepto de sueldos de los “asesores” durante los cinco años del Más Médicos

Hasta el pasado marzo, el Ministerio de Salud de Brasil había desembolsado más de 6,600 millones de reales (cerca de $2,000 millones de dólares) por la participación de los cubanos en el Más Médicos. Por el trabajo de intermediar toda la operación, la OPS se quedó con el 5% del valor líquido de los recursos.

El pasado 14 de noviembre, el gobierno cubano anunció unilateralmente la salida de sus 8,300 colaboradores de Más Médicos en Brasil y emprendió la retirada del personal antes de la toma de posesión del presidente electo Jair Bolsonaro, crítico del régimen de La Habana y de la conducción del programa de salud. Unos 3,000 médicos ya han regresado a Cuba en los vuelos programados, mientras se estima que más de 800 han decidido permanecer en territorio brasileño.

Este artículo es parte de un reportaje investigativo que publica este viernes 7 de diciembre la revista brasileña Istoé, El reportaje completo se puede leer AQUI.

Publicado por Café Fuerte7 de diciembre de 2018

Share:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.