La UNPACU como expresión del descontento popular en Cuba

Yusmila Reina Ferrera, periodista independiente

Yusmila Reyna Ferrera

Se acerca el año 2015 y en Cuba aumenta el malestar de la población por falta de las libertades elementales y la miseria de cada día. Su pesar se acrecienta al pensar en que harán para concluir el nuevo año en familia, pero sobre todo por una razón de más peso como, cuáles serán sus posibilidades de prosperar y pasar a mejor vida en lo personal y laboral.

La no existencia de una respuesta favorable a estas interrogantes hace ya varias décadas sufre el cubano, y viene reiterándose estas preguntas cada vez que un año se pone viejo y llega el nuevo.

Hace ya tres años, varios miles de cubanos vienen representando esas preocupaciones del cubano de a pie y cada vez con más fuerza en cada provincia del país y en particular en el Oriente a través del movimiento opositor más fuerte, más numeroso y mejor organizado que ha existido a lo largo de la lucha pacífica contra la dictadura de los hermanos Castro, La Unión Patriótica de Cuba en sus siglas conocidas UNPACU.

Y es que desde su creación ha sido esencial para sus integrantes el  relacionarse con la población y viabilizar sus problemas no solo denunciando las violaciones a sus derechos sino con la gestión de ayuda alimenticia, medicamentos, algún que otro recurso para trámites que necesite, gracias al apoyo de varios patriotas y amigos en diferentes partes del mundo. Además de informarlo y concientizarlo de que puede dejar de obedecer a la dictadura y unirse de forma voluntaria a luchar pacíficamente por sus derechos y los de su familia.

Son muchas las experiencias que acumulan sus miembros en materia de asistencia a ancianos en condiciones de extrema pobreza y abandono, con jóvenes desempleados, madres con niños enfermos sin viviendas o con ellas en muy mal estado. También en el trabajo de saneamiento de barrios, donde las condiciones higiénico sanitarias son pésimas, con campesinos. A lo que se suma la atención a familiares de presos no solo políticos sino comunes.

A lo largo de estos tres años la UNPACU ha recogido la historia sufrida del pueblo cubano en innumerables materiales audiovisuales, que aparecen recogidos, por suerte en su canal en You Tube, porque le han sido varias veces saqueados por los militares al servicio de la dictadura, los soportes digitales en que lo resguardan en las viviendas de muchos de sus integrantes y líderes.

También ha dado cobertura noticiosa y apoyo al ciudadano que ha sido desalojado, al anciano que le han quitado su chequera o que es irrisoria, al joven que ha sido expulsado de la universidad por sus ideas políticas o sencillamente por tener ideas, demasiado progresistas, al trabajador por cuenta propia que multan injustamente o que llenan de impuestos arbitrarios, a la madre preocupada por su hijo encarcelado al que le pegan y violan derechos constantemente en las cárceles cubanas.

Todas estas cosas y muchas otras, que no pueden resumirse aquí, le han valido mucho agradecimiento, confianza y apoyo de la gente común hacia el movimiento opositor, que expresan, algunos resguardando sus medios para el trabajo pacífico, otros brindándole información de planes de la policía política, dándole información de violaciones y problemáticas en sus centros laborales y estudios, otros sumándose como activistas directamente.

Por lo que la permanente y gran represión del régimen cubano hacia esta organización no es casual sino por su constante preocupación al saber que el pueblo, además de estar cansado apoya a la UNPACU. Terror que viene multiplicando en este último mes de 2014 y lo muestran los ataques contra José Daniel Ferrer, Ovidio Martin, Jorge Cervantes, Carlos Oliva Riveri y contra las viviendas de varios dirigentes de células como en el poblado de Palmarito de Cauto, en Mella, también en Buenaaventura, Holguín, en Manzanillo y muchos más casos de actos vandálicos, apedreamiento e intimidación, etc.

Pero esos múltiples ataques del régimen, mediante su policía política, sus colaboradores partidistas, otros chivatos y chantajeados para acallar a la UNPACU y sus líderes no le ha dado ni dará resultado porque, amén de los principios en que se sustenta el movimiento y valentía que caracteriza a sus hombres y mujeres es sin dudas, al finalizar este año 2014 la expresión del descontento popular en Cuba, que no se detiene sino aumenta a diario, creciendo al mismo tiempo la solidaridad del pueblo hacia los activistas, indicador del incremento de la ingobernabilidad.

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