WILMAN VILLAR

Toda lucha pacífica contra un poder imperante, totalitario y represor, tiene consecuencias graves para aquellos que rompen la barrera del miedo y se enfrentan a él.

En UNPACU sabemos que no es el pueblo quien debe temer a los gobernantes, sino éstos al pueblo. Pero cuando el miedo impera en éste, esta verdad debe ser dada a conocer por sólo unos pocos que sin duda pagarán las consecuencias de la lucha por la libertad. Sin embargo, todos los que formamos parte de UNPACU sabemos y somos conscientes de esta realidad y de la posibilidad de caer en la lucha por la libertad para que nuestros hijos no tengan que sufrir las mismas vicisitudes que los cubanos durante decenios han pasado.

Desgraciadamente, UNPACU cuenta ya con numerosos mártires. Muchos han sido víctimas de la cárcel, de tratos vejatorios e inhumanos. Pero otros, también, han perecido en la lucha pacífica por la libertad.

El primer miembro de UNPACU que fue brutalmente llevado a la muerte por sus ideas ha sido, el 19 de Enero de 2012, Wilman Villar Mendoza. Dios le guarde en su gloria.

Wilmar Villar Mendoza, como Orlando Zapata Tamayo, era humilde, sin más recurso que su fuerza interior para luchar por la verdad. Tanto se ha degradado la revolución, que estos son ahora sus enemigos.

Wilman Villar Mendoza, mártir de UNPACU
Wilman Villar Mendoza, mártir de UNPACU

 

Wilmar Villar Mendoza era uno de esos hombres con los que José Martí hubiera querido su suerte echar. Que alguien tenga que morir de inanición para poder decir lo que piensa, lo explica todo. Que, además, sea llevado a una celda de castigo en esos últimos días de su huelga de hambre, haciendo que este hecho provoque en él una neumonía incurable, es algo que sólo Dios podrá perdonar a sus verdugos. Y que eso ya no movilice a cantores, poetas o intelectuales que se autodefinen como revolucionarios, de izquierda, cantantes del pueblo… apena. Si la verdad hace libre al hombre, cualquiera, por errores que haya cometido, puede aún aspirar a esta libertad: hagan justicia en la verdad a Wilman Villar Mendoza.

Tal y como fue descrito en el Informe Anual 2012 de la Organización Human Rights Watch,

“Wilman Villar Mendoza, de 31 años, murió en la cárcel tras una huelga de hambre de 50 días que había iniciado en protesta por no haber recibido un juicio justo y por las condiciones inhumanas de detención. Había sido arrestado en noviembre de 2011 tras participar en una manifestación pacífica, y fue condenado a cuatro años de prisión por “desacato” en un proceso sumario durante el cual no tuvo representación letrada. Después de iniciar la huelga de hambre, fue obligado a permanecer completamente desnudo en una fría celda de aislamiento. Recién fue trasladado a un hospital pocos días antes de morir.”

Wilman Villar, de 31 años, pertenecía desde septiembre de 2011 a la Unión Patriótica de Cuba. Estaba casado con Maritza Pelegrino Cabral y tenía dos hijas de cuatro y siete años.

Villar fue detenido el 14 de noviembre de 2011 cuando participaba en una protesta de UNPACU en la localidad oriental de Contramaestre, donde residía, y días después se le sometió a un “juicio sumario” por delitos de desacato y atentado a la autoridad, por lo que recibió una condena de cuatro años de prisión. Las autoridades judiciales cubanas denegaron a Wilman la posibilidad de presentar numerosos testigos por parte de la defensa para acreditar que Wilman había sido víctima de maltrato por parte de los uniformados del régimen. Tal y como Wilman podía haber probado en un sistema judicial justo, él fue el que fue víctima de un atentado y no al revés.

Fue encarcelado en la prisión de Aguadores y allí comenzó una huelga de hambre en protesta por su condena.

Su salud se fue deteriorando en todo este tiempo, a lo que se sumó el confinamiento en una celda de castigo apenas sin ropa, lo que provocó una durísima neumonía que le causó la muerte en el país que se vanagloria de ser líder en atención sanitaria gratuita a sus ciudadanos, una gran mentira en toda Cuba, pero especialmente en el ámbito rural, y más aún en régimen carcelario.

Su esposa, acompañada de varias Damas de Blanco y miembros de la Unión Patriótica de Cuba (UNPACU), se personó en la prisión de Aguadores para conocer el estado en el que se encontraba su esposo Wilman. Los médicos del penal se negaron a suministrar cualquier tipo de información. Más aún, el teniente coronel Luis Enrique López Díaz, Director de la Prisión de Aguadores, le comunicó a la mujer de Wilman que si Wilman moría “era simplemente otro más”.

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